Sistematización del Encuentro
  • Resumen Ejecutivo
  • Presentación
  • Día 1: Contexto actual y desafíos de las democracias
  • MURO DE EXPRESIÓN 1: ¿Qué elementos están haciendo que (re)surja el autoritarismo en la región?
  • CONVERSATORIO 1 - Contexto político actual
  • CONVERSATORIO 2 - Prácticas que atentan contra la democracia
  • DINÁMICA DE GRUPOS: Desafíos a las democracias
  • A) Democracia como concepto y modelo
  • B) Amenazas desde el Estado
  • C) Entorno de miedo
  • D) Información, formación y comunicación
  • E) Desigualdades históricas y sistémicas
  • F) Desafíos a lo interno de los movimientos sociales
  • Día 2: Búsqueda de alternativas y estrategias
  • MURO DE EXPRESIÓN 2: ¿Qué hemos hecho o estamos haciendo ante un entorno político autoritario?
  • CONVERSATORIO 3 - Experiencias de alternativas democráticas
  • CONVERSATORIO 4 - Medios de Comunicación
  • DELIBERACIÓN: Estrategias ante los desafíos de la democracia
  • A) Búsqueda de diversidad y alternativas democráticas
  • B) Acercamientos y redes
  • C) Formación política
  • D) Comunicación
  • E) Movimientos sociales
  • F) Medio ambiente
  • Día 3: Líneas de acción
  • CONVERSATORIO 5 - Perspectivas y Reflexiones a futuro
  • DISCUSIÓN FINAL EN GRUPOS: Elaboración de rutas de acción
  • A) ¿Qué me llevo de este encuentro?
  • B) ¿Cómo accionar en defensa de las democracias en cada uno de nuestros espacios?
  • C) ¿Cómo continuar el intercambio, análisis, inspiración y acción conjunta?
  • Metodología
Resumen Ejecutivo
Del 5 al 9 de mayo de 2025, más de 140 personas procedentes de 13 países de América se reunieron en Panajachel, Guatemala, para participar en el encuentro continental "Democracias bajo ataque: de la crisis a la estrategia". Activistas, académicos/as, periodistas, liderazgos indígenas, representantes de organizaciones sociales y defensores/as de derechos humanos se congregaron para reflexionar sobre el grave momento que atraviesan las democracias en el continente, compartir experiencias de resistencia y construir rutas colectivas de acción.
El contexto político de la región evidencia una preocupante tendencia hacia el autoritarismo. Las causas de este fenómeno son diversas: van desde la corrupción estructural y la desigualdad social hasta la manipulación mediática, el uso del sistema judicial como arma de represión, la criminalización de la protesta y la expansión de discursos populistas y extremistas.
Durante el primer día del encuentro, las y los participantes profundizaron en estas problemáticas, destacando cómo los liderazgos autoritarios han capitalizado la frustración ciudadana y las debilidades de las instituciones democráticas para afianzarse en el poder.
En los conversatorios iniciales se abordaron temas como la influencia de Estados Unidos en las políticas regionales, el avance de modelos extractivistas que violan derechos territoriales, y la utilización del "lawfare" —la guerra jurídica— como forma de persecución a opositores. Voces como las de Nancy Okail, Daniel Valencia y Raúl Zibechi expusieron cómo las democracias liberales se ven amenazadas tanto desde los Estados como por el poder económico y mediático que promueve la desinformación y la fragmentación social.
Uno de los elementos más debatidos fue la necesidad de replantear el concepto mismo de democracia. Para muchos/as participantes, la democracia liberal no sólo está en crisis, sino que ha sido históricamente excluyente, ajena a las realidades y necesidades de los pueblos originarios, las mujeres, las juventudes y las comunidades más vulnerables. Por ello, se propuso pensar en términos de "democracias" en plural, reconociendo las experiencias de autogobierno comunitario, las prácticas ancestrales de toma de decisiones y los sistemas organizativos horizontales como alternativas viables y legítimas.
El segundo día estuvo dedicado a compartir alternativas y estrategias. Se destacaron numerosas experiencias de organización comunitaria, comunicación popular y formación política que demuestran que la resistencia es posible, aún en los contextos más adversos. Desde los sistemas de cargos indígenas en Guatemala hasta las redes transnacionales por la paz y la justicia en América del Norte, el encuentro sirvió como un espacio para visibilizar propuestas democráticas construidas desde abajo, con fuerte arraigo en la identidad cultural y territorial.
También se debatió sobre el papel de los medios de comunicación. Periodistas de distintos países relataron los ataques sistemáticos que sufren por ejercer su labor con independencia. Denunciaron la precarización del periodismo, la persecución estatal y la censura de las voces críticas, especialmente en contextos autoritarios. Frente a ello, se llamó a fortalecer el periodismo comunitario, crear redes de apoyo entre medios independientes, y desarrollar narrativas que conecten con la población desde lenguajes simples, accesibles y culturalmente pertinentes.
Batalla por la Información
Uno de los desafíos más urgentes identificados es la batalla por la información y la construcción de narrativas. La desinformación avanza con rapidez gracias a los intereses económicos que controlan las grandes plataformas digitales, la falta de regulación de las inteligencias artificiales y el uso intencionado de discursos de odio para dividir a la sociedad.
Nuevas Formas de Comunicación
Frente a esto, se propuso impulsar nuevas formas de comunicación, basadas en la oralidad, la memoria, la creatividad y la cultura popular, así como la capacitación en verificación de datos y análisis crítico de medios.
Fortalecimiento de Movimientos
Otro eje fundamental fue la necesidad de renovar y fortalecer los movimientos sociales. Se discutió sobre la importancia de la autocrítica o auto-observación, la inclusión de mujeres y jóvenes, y la necesidad de repensar las estructuras organizativas desde lógicas más horizontales y participativas.
El tercer y último día estuvo enfocado en construir rutas de acción concretas. A partir de reflexiones individuales y deliberaciones colectivas, surgieron propuestas orientadas a la movilización, la comunicación, la articulación regional y la educación política. Se destacó la importancia de salir nuevamente a las calles, de generar alianzas entre movimientos y organizaciones, de impulsar leyes que protejan a periodistas y defensores/as de derechos humanos, y de fortalecer los lazos entre pueblos del norte y del sur del continente.
Las y los participantes coincidieron en que este tipo de encuentros son vitales para renovar energías, compartir aprendizajes y construir visiones comunes. El ambiente fue de esperanza y compromiso. Se reconoció que, a pesar de los múltiples desafíos, las luchas colectivas por la vida, la dignidad y la democracia siguen vivas en todos los rincones del continente. El amor por las comunidades, las raíces ancestrales, y el deseo de un futuro más justo animaron cada conversación, cada dinámica y cada estrategia compartida.
Finalmente, se plantearon recomendaciones para dar continuidad a este proceso. Entre ellas, establecer alianzas para seguir llevando a cabo un intercambio de aprendizajes y elaborar una guía práctica para replicar la experiencia del encuentro en distintos territorios. Asimismo, se propuso construir una red regional de comunicación que amplifique las voces de los movimientos sociales y que funcione como un sistema de alerta temprana ante amenazas.
"Democracias bajo ataque" no fue solamente un encuentro para analizar la crisis actual, sino una plataforma para imaginar lo posible, para trazar horizontes compartidos desde la pluralidad y la acción colectiva. En tiempos donde el autoritarismo se disfraza de legalidad, alimentándose de la apatía y discursos populista, encuentros como este son faros de resistencia y semillas de nuevas democracias: más cercanas, diversas, participativas y con rostro humano.
Presentación
El encuentro continental "Democracias bajo ataque: de la crisis a la estrategia" surgió de la preocupación por la encrucijada histórica en que nos encontramos. Las democracias en las Américas atraviesan uno de sus momentos más críticos, dado el avance de regímenes autoritarios, el debilitamiento de las instituciones y la criminalización de la sociedad civil.
Con el lago de Atitlán como fondo, del 5 al 9 de mayo de 2025 nos reunimos en Panajachel, Guatemala, 143 personas de más de 100 organizaciones de 13 países. Este evento incluyó activistas, integrantes de sociedad civil y de movimientos sociales, autoridades y representantes de pueblos indígenas, de la academia, de medios de comunicación alternativos, influencers en temas políticos, practicantes de democracias deliberativas, funcionarios/as y aliados/as políticos.
Objetivos del Encuentro
  • Generar espacios de deliberación sobre el contexto político regional
  • Establecer rutas de acción para fortalecer las democracias
  • Contrarrestar el avance de los autoritarismos
  • Analizar los desafíos que enfrentan las democracias en el hemisferio
  • Conocer experiencias ciudadanas y de organización comunitaria
Con estos objetivos en mente, se construyó una metodología para generar reflexiones a través de discusiones grupales, alcanzar consensos, comprender los disensos, intercambiar experiencias y tejer nuevas redes que permitan un accionar más efectivo. Se planteó el desafío de dejar atrás las dinámicas tradicionales donde solamente los liderazgos fuertes se imponen en las discusiones y marcan las agendas. Ante la complejidad del contexto social y político del continente, la apuesta fue por la inteligencia colectiva, ya que ésta permite conocer diversas perspectivas y construir desde el conjunto.
Estructura del Encuentro
El encuentro se desarrolló a lo largo de tres jornadas. Cada una iniciaba con una ceremonia maya que propiciaba la conexión colectiva, seguida de conversatorios que introducían los temas a tratar. Después, se abría un espacio para la reflexión individual, cuyas ideas principales eran plasmadas en "muros de expresión". Finalmente se le daba inicio a las dinámicas de discusiones colectivas, que eran la actividad principal de cada día.
El objetivo de la metodología fue guiar a los y las participantes desde el análisis crítico del contexto hasta la propuesta de acciones conjuntas, asignando un tema específico por día:
Día 1
Contexto actual y desafíos de las democracias
Día 2
Búsqueda de alternativas y estrategias
Día 3
Líneas de acción
De dicho intercambio surgieron las reflexiones que se recogen en este documento.
Día 1: Contexto actual y desafíos de las democracias
MURO DE EXPRESIÓN 1:
¿Qué elementos están haciendo que (re)surja el autoritarismo en la región?
Las respuestas del muro de expresión se dividieron en cuatro categorías:
Causas estructurales
Corrupción, desigualdad, pobreza, despojo de recursos naturales y crisis institucional.
Estrategias de control
Desinformación, manipulación mediática, cooptación del sistema judicial, criminalización de la protesta y uso de redes sociales como propaganda.
Factores culturales y sociales
Cultura de sumisión, liderazgos populistas, frustración con la democracialiberal, polarización y auge de discursos religiosos/machistas/racistas.
Amenazas en el contexto global
Influencia del neofascismo, intereses económicos transnacionales y retrocesos en derechos humanos.
CONVERSATORIO 1 - Contexto político actual
CONVERSATORIO 2 - Prácticas que atentan contra la democracia
DINÁMICA DE GRUPOS: Desafíos a las democracias
Las discusiones del primer día iniciaron con una reflexión individual a partir de preguntas generadoras, pasando a una deliberación en grupos pequeños a grandes para sintetizar una reflexión colectiva. Los desafíos a las democracias identificados por los grupos se dividieron en los siguientes ejes:
A) Democracia como concepto y modelo
La crisis que atraviesa la democracia tiene muchas caras. Uno de ellos es que el tipo de democracia instaurado en gran parte de los países, la "democracia liberal", es un modelo fundamentalmente excluyente. Es una forma de Estado y gobierno impuesto desde afuera, con raíces colonialistas, que no reconoce las plurinacionalidades, ni los pueblos indígenas. Es una jerarquía elitista, controlada por el gran capital, lejos de las necesidades de la sociedad civil, lo que resulta en una democracia de apariencia, en la que podemos observar:
  • Un proceso electoral en el que la participación se limita al momento de votar.
  • Un sistema de partidos políticos dominado por el financiamiento y el clientelismo.
  • Un aparato legislativo empantanado en procesos burocráticos.
  • Un poder judicial instrumentalizado en contra de la ciudadanía.
  • Una dependencia de potencias extranjeras que limitan la soberanía y que dictan la política interna.
Todo esto evidencia la necesidad de replantear este modelo de abajo hacia arriba.
Debemos pensar en "democracias" en vez de una sola democracia. La idea de la democracia única y rígida no reconoce las alternativas ni la riqueza de las democracias comunitarias, basadas en saberes ancestrales y populares. Estas nos muestran ejemplos de prácticas de cuidado, escucha, reciprocidad y participación verdaderamente colectivas; nos enseñan que la representación debe ser coherente con los saberes, vivencias y realidades de cada comunidad. Estas y otras democracias nos invitan a abordar nuevos debates acerca del concepto de democracia, cuestionar la hegemonía del conocimiento técnico y academicista, y entender que las democracias han estado bajo ataque constante a lo largo de la historia.
La democracia liberal que está adquiriendo cada vez más rasgos autoritarios, frecuentemente disfrazados de populismo. Cuando la democracia de "fachada" empieza a fallar, incluso en países con gobiernos progresistas con dificultades para lograr cambios reales, aparecen líderes populistas que prometen representar al pueblo y solucionar sus problemas. Aprovechan las debilidades del sistema democrático para llegar al poder y mantenerse en él. Es un fenómeno del modelo en sí, dado que existen autoritarismos y populismos tanto de derecha como de izquierda.
El cumplimiento de derechos irrevocables no está garantizado. Nos vemos forzados/as a escoger entre varios derechos que son igualmente importantes: El derecho a la vida, a un medio ambiente sano, a una vida digna sin explotación, justicia, respeto a la diversidad, libertad de expresión, rendición de cuentas y sociedades equitativas. El sistema actual sólo permite avanzar en unos pocos de estos frentes a la vez.
B) Amenazas desde el Estado
Un Estado posicionando en contra de la sociedad civil crea tensiones que ponen en peligro a las democracias, las cual se manifiestan en:
Corrupción y cooptación del Estado
Por la influencia del narcotráfico y el crimen organizado y/o por parte de oligarquías, empresas multimillonarias y élites financieras. Esto también lleva a la ruptura de contrapesos y pérdida de independencia de las ramas del gobierno.
Criminalización, persecución política y represión
De activistas, periodistas y movimientos sociales. Incluye el uso de la violencia institucional (policía y ejército) y la instrumentalización del sistema de justicia a través del lawfare. Es esencialmente la implementación de una política de terror y violencia ejemplarizante.
Despojo de los territorios
De pueblos originarios e indígenas, lo cual a su vez causa migración, pérdida de la población joven y de liderazgos.
Vulneración de los derechos humanos básicos
Y libertades civiles: vida, educación, libertad de expresión, etc.
Manipulación electoral
Para mantenerse en el poder.
C) Entorno de miedo
Las políticas de terror que acompañan la ola autoritaria crean un ambiente de temor y cansancio. En ese contexto, hay varios factores que limitan la defensa de las democracias:
  • Desmovilización y menor participación por miedo a represalias. El miedo hace que las personas participen menos, que no expresen sus opiniones por temor a las consecuencias. Esto genera una cultura de silencio, permitiendo que las prácticas autoritarias sigan creciendo.
  • Pesimismo y desesperanza, que lleva a la creencia de que nada se puede hacer ante el autoritarismo u otros fenómenos como el cambio climático. Se expresa como resignación a conformarnos con poco y aceptar la violencia y las dificultades como algo normal.
  • Apatía política, desinterés y cansancio que afectan tanto a la ciudadanía como a los mismos activistas y movimientos sociales, especialmente cuando enfrentan ataques autoritarios.
  • Debilitamiento de vínculos sociales. La persecución y el despojo provocan migraciones y exilio, mientras que la desconfianza y el individualismo crecen. Esto dificulta construir un proyecto común y aumenta la polarización, causando que nos percibamos como enemigos.
  • Ciudadanía sin agencia. Muchas personas sienten que ya no tienen voz ni poder real, convirtiéndose más en súbditos que en ciudadanos activos con participación y capacidad de influir en las decisiones que les competen.
D) Información, formación y comunicación
Se está perdiendo una batalla en el ámbito discursivo e ideológico, así como en términos de educación y acceso a la información. Entre los puntos más críticos están:
Promoción de narrativas antidemocráticas
La desinformación se difunde a través de medios corporativos que perpetúan intereses privados, esconden la corrupción y estigmatizan a quienes luchan por la información, la libertad y los derechos colectivos. Hay cada vez más acoso cibernético y difusión de discursos de odio por medio de trolls, bots e influencers en las redes sociales. Se utilizan tanto medios convencionales como nuevos para fomentar el miedo, el divisionismo y avanzar agendas autoritarias. Otro frente importante es la religión, especialmente la neopentecostal, como medio de control ideológico de las élites para suprimir la movilización y organización ciudadana.
Dificultades para impulsar estrategias de comunicación
Que contrarresten la desinformación y promover nuestras propias narrativas. Los mensajes no llegan a la gente porque usamos un lenguaje complicado o no hablamos los idiomas de las comunidades. Además, el ataque a medios independientes hace que los medios conservadores tengan más espacio para difundir sus mensajes, lo que dificulta aún más que nuestras voces se escuchen.
Ausencia de espacios de formación
Hay desconocimiento sobre las democracias, las prácticas autoritarias, los derechos humanos, el género, la interculturalidad y la ética. La formación política debe surgir de las comunidades, no sólo de la academia. Necesitamos espacios para conversar a distintos niveles sobre el futuro que queremos, más allá de la democracia liberal. El sistema educativo debe ser rescatado; no prepara a la juventud para ejercer una ciudadanía crítica y activa. La irrupción de la inteligencia artificial facilita el acceso a información hasta cierto punto, pero genera acomodamiento y no deja espacio al cuestionamiento.
Falta de acceso a información pública y transparencia
Los gobiernos muchas veces evitan y obstaculizan el traslado de información útil para las organizaciones y comunidades. A pesar de las facilidades de comunicación que hay en la actualidad, no estamos informados. La información no llega a los territorios por cuestiones de distancia o lenguaje.
E) Desigualdades históricas y sistémicas
Las inequidades y formas de discriminación que arrastramos desde siglos atrás obstaculizan el desempeño de las democracias. Además de promover la intolerancia, el odio y la división, niegan el reconocimiento de las pluralidades y diversidades, siendo utilizadas para legitimar la exclusión política de muchas personas. Las desigualdades más importantes son:
Desigualdad económica
Crea extremos de enriquecimiento y pobreza
Racismo y etnocentrismo
Derivado del colonialismo que limita la participación de pueblos originarios
Exclusión de las mujeres
Por el machismo, patriarcado y violencias
Adultocentrismo
No se toma en cuenta a la juventud ni se piensa en dinámicas intergeneracionales
Las élites perfeccionan el sistema que les beneficia, manteniendo el status quo y la hegemonía. La lucha contra la pobreza es utilizada para atraer votos, sin que realmente se toquen los intereses del gran capital. La pobreza nos mantiene en modo de sobrevivencia, imponiendo limitaciones socioeconómicas para participar y fortalecer las democracias.
Existen prácticas de discriminación profundamente arraigadas que limitan la participación de los pueblos originarios y afrodescendientes. Se ofrece un reconocimiento jurídico que los estigmatiza desde la misma designación como "pueblo", "comuna", "barrio", "colectivo", reduciendo las autonomías a manifestaciones organizativas de representación. Si se ha adquirido cierto grado de participación y escucha a sus peticiones, ha sido sólo tras décadas de lucha.
F) Desafíos a lo interno de los movimientos sociales
Los problemas dentro de los movimientos sociales entorpecen la defensa de las democracias son:
  • Ausencia de articulación entre organizaciones. No hay solidaridad entre comunidades ante el avance del autoritarismo. No hay agenda común o propuesta consensuada que permitan maniobrar políticamente sin imponer restricciones. Las luchas están sectorizadas, e incluso dentro de cada sector hay muchos conflictos. Existe competencia por los recursos.
  • Divisiones internas. Faltan acuerdos, visión unificada y diálogo dentro de las organizaciones. Hay jerarquías, verticalidad, desconfianza mutua, falta de empatía, y centralización de los liderazgos. No hay protocolos de sanación o gestión de conflictos a lo interno de las organizaciones. No se implementan procesos de renovación generacional o de memoria histórica de la organización.
  • Reproducción de las desigualdades sistémicas dentro de los movimientos. Queremos cambiar el poder, pero no cuestionamos nuestras propias prácticas organizativas: el machismo, la misoginia, el racismo; lógicas patriarcales y coloniales; exclusión de jóvenes, mujeres y pueblos de los procesos de toma de decisiones.
  • Poca claridad en los objetivos y el contexto. Los movimientos no tenemos claro qué es lo que realmente quiere la gente ni qué es lo que debemos defender, lo cual se evidencia en la desmovilización ante gobiernos progresistas. Tampoco está bien identificado a qué nos estamos enfrentando. En la mayoría de las sociedades, estas conversaciones políticas profundas no se están dando. Por eso, es importante crear formas de participación que respeten la diversidad de cada contexto.
  • Dependencia económica de la cooperación internacional. En muchos casos, el funcionamiento de las organizaciones depende del financiamiento externo y esto puede desviar sus objetivos. Es lamentable que expresiones ciudadanas de crítica, resistencia y periodismo alternativo dependan de la cooperación internacional. Se convierte además en una vulnerabilidad: pueden controlar las fuentes de financiamiento de las organizaciones para bloquearlas. Todo esto nos plantea la pregunta de cómo ser más sostenibles.
  • Cooptación de los movimientos, organizaciones y liderazgos por parte de grupos de poder para desmovilizar. La filtración en las organizaciones sociales está desarticulando los procesos y luchas comunitarias. Los partidos políticos también están presentes en todo momento, lo cual quiebra y limita una participación más genuina y autónoma.
Día 2: Búsqueda de alternativas y estrategias
MURO DE EXPRESIÓN 2:
¿Qué hemos hecho o estamos haciendo ante un entorno político autoritario?
Las respuestas del muro de expresión se dividieron en tres categorías:
Resistencia colectiva
Organización comunitaria, autonomía alimentaria, defensa del territorio, denuncia de criminalización, integración de redes y alianzas estratégicas.
Educación y comunicación
Formación política, radios comunitarias, combate a la desinformación, creación de narrativas alternativas esperanzadoras y apertura de espacios de reflexión.
Participación y discusión
Auditorías sociales, incidencia en espacios de decisión, diálogos interculturales y promoción de liderazgos críticos (especialmente jóvenes y mujeres).
CONVERSATORIO 3 - Experiencias de alternativas democráticas
CONVERSATORIO 4 - Medios de Comunicación
DELIBERACIÓN: Estrategias ante los desafíos de la democracia
La polinización es una dinámica que rota los grupos de discusión, permitiendo que nuevas personas sumen a lo que ya había sido planteado por otros/as participantes en rotaciones anteriores. Por medio de esta dinámica, se propusieron estrategias para afrontar los desafíos identificados el primer día y conocer acciones que ya se están implementando. Las estrategias y acciones planteadas se dividieron en los siguientes ejes:
A) Búsqueda de diversidad y alternativas democráticas
  • Valorar las experiencias organizativas de los pueblos indígenas, incluyendo la libre autodeterminación y la autogobernanza. Estas son democracias realmente participativas que resuelven problemas, y dan un ejemplo de accionar a partir del fortalecimiento de las identidades, la autonomía y los sistemas propios de las comunidades.
  • Reformar la democracia liberal. Hasta que se tenga otra alternativa, se pueden implementar cuotas de representación en los parlamentos para incluir a pueblos, mujeres y juventudes. Debemos pelear por un sistema electoral respetuoso de las formas propias de los pueblos; revisar las formas de financiamiento de los partidos políticos; generar normas y sanciones que permitan la competencia de diferentes actores políticos; e incluir dentro de la dinámica democrática la revocatoria de mandato, entre otras medidas. Se deben promover otras formas de participación más allá de las urnas, como las asambleas ciudadanas; estos organismos, junto con la organización comunitaria, puede ayudar a crear sistemas democráticos paralelos.
  • Fortalecer el liderazgo de las mujeres, que han sido claves en la defensa del cuerpo, los territorios y la vida. El liderazgo y poder de las mujeres en los movimientos sociales y organizaciones debe ser real y sustancial; se debe evitar la instrumentalización simbólica de la participación de mujeres indígenas y afrodescendientes.
  • Dar más espacio a las juventudes, que manejan otras formas de comunicación, y pueden generar estrategias innovadoras. Además, son quienes tarde o temprano van a tomar la antorcha de nuestras luchas.
B) Acercamientos y redes
Estamos conscientes que nuestros vínculos pueden y deben mejorar para reducir el aislamiento de nuestras luchas y unir fuerzas de manera más efectiva. Las estrategias planteadas fueron:
Creación de alianzas entre organizaciones nacionales e internacionales
Globalizando las estrategias pero materializándolas con acciones locales. Abordemos las problemáticas de manera integral, articulando con otras/os actores en las luchas compartidas. Mejoremos las capacidades para la mediación de para sanar las relaciones dentro y fuera de nuestras organizaciones.
Intercambio de saberes y experiencias
Propiciemos un espacio o red para compartir información, análisis y profundizar en las problemáticas; difundir historias de éxito, actualizar los mapas de riesgos y oportunidades; discutir los problemas en común para formular estrategias conjuntas; pensar en qué sigue después de las grandes movilizaciones; e imaginar qué democracias y gobernanza queremos como proyecto emancipador.
Apoyo en temas de seguridad
Colaboremos para proteger a periodistas, activistas y liderazgos comunitarios bajo ataque; compartir estrategias de cuidado en las movilizaciones; y ayudar a la detección y alerta temprana de amenazas a los territorios. Fomentemos en conjunto una cultura de prevención ante los peligros, mejorando nuestra capacidad de reconocer las estrategias de quienes están en contra de nuestras luchas, y no sólo reaccionar. Al mismo tiempo, debemos asegurar entre todas y todos el uso de acciones no violentas.
C) Formación política
Esta es una herramienta esencial en la defensa de las democracias que hay que adaptar a los momentos que vivimos. Para una formación efectiva, se propone tomar en cuenta los siguientes factores:
  • Evaluar cómo se están formando los liderazgos. Reflexionemos sobre el hecho de que muchos líderes y lideresas terminan en partidos políticos tradicionales, y cuando llegan al poder, abandonan las causas y mandatos de sus bases. Tenemos que formarnos desde diferentes escenarios con vocación de poder, pero con la capacidad de resistir mientras se logra una incidencia real. Se debe formar para evitar los egocentrismos, el protagonismo vacío y la corrupción.
  • Una formación política crítica e incluyente. Fomentamos el pensamiento crítico y la organización para construir un proyecto político. Promovamos la inclusión, fortaleciendo la toma de decisión de mujeres y trabajando con jóvenes para asegurar la intergeneracionalidad. Tenemos que romper con la reproducción de la discriminación y desigualdad sistémica en los procesos formativos, creando sujetos/as políticos/as que no sean corruptibles, racistas ni machistas.
  • Formación basada en la acción. Desarrollemos una cultura de movilización permanente y lucha articulada, aprendiendo nuevas formas para darle acompañamiento a nuestras comunidades y territorios, y creando instrumentos políticos acordes a las necesidades de los pueblos. Hagamos ejercicios de análisis de opciones políticas con las comunidades previo a elecciones para un voto consciente. Aseguremos la réplica de la formación, educando formadores/as, y ampliando nuestras redes para conocer metodologías que se están utilizando en diferentes territorios.
D) comunicación
Se consideró la necesidad de impulsar acciones dentro del modelo actual para generar un ambiente favorable a las democracias y la inclusión. Las estrategias propuestas fueron:
Impulsar nuestras propias narrativas
Esto incluye pensar en narrativas que pongan la defensa de la vida al centro, transmitiendo que por medio de la política podemos organizarnos y cambiar nuestras vidas. Respetemos la narrativa local, la tradición oral, riqueza cultural, los saberes ancestrales, la identidad y territorialidad. Denunciemos las narrativas difundidas a través de la instrumentalización del discurso religioso por parte de las élites. Es importante apoyar a creadores/as de contenido, reconociendo su influencia, principalmente en la juventud; además, acompañar y dar herramientas que fortalezcan nuestras narrativas, generen opinión y aumenten la audiencia.
Tomar medidas contra la desinformación
Debemos aprender y también enseñar a clasificar los medios corporativos, quienes son los dueños y sus financiamientos. Hay que verificar las fuentes de información que consumimos, haciendo verificación de datos (“fact-checking”) constantemente, y tratar de buscar otros medios confiables. Es importante hacer alianzas con medios alternativos y pequeños; estos a veces no tienen recursos, por lo que es fundamental ofrecer solidaridad apoyando con alimentación, hospedaje y recaudación de fondos. Además, es esencial asegurar un mayor acceso a la información pública.
Encontrar nuevas maneras de llevar nuestro mensaje a la población
Es fundamental usar un lenguaje sencillo, hablar el idioma de las comunidades y asegurar la pertinencia cultural en nuestras estrategias de comunicación. Aprovechemos las radios comunitarias, que son un gran puente con la gente. El arte y la cultura son herramientas poderosas para resistir de manera creativa: la música, el teatro y otras expresiones creativas pueden ayudarnos a cuestionar, animar y apoyar comunidades. Por otro lado, es fundamental regresar a las calles y al trabajo en comunidad, buscando lo que nos une. Cuando tocamos puertas y hablamos directamente con las personas sobre sus problemas, acercamos la política a la vida diaria y ayudamos a que la gente la vea como algo cercano y relevante, y ya no como algo lejano o ajeno.
Alcanzar a la juventud para asegurar la intergeneracionalidad
No sólo en la política, sino en todos los ámbitos. Ninguna lucha es sostenible si no tiene relevos preparados. Se puede reducir la brecha generacional con herramientas tecnológicas, creando contenidos que formen una nueva generación crítica y con conciencia. De esta manera, podemos generar material creativo para llegar a las juventudes que no sólo sirva para informar, sino también para formar y sensibilizar.
Documentar nuestra propia memoria
Debemos pensar a largo plazo para que las organizaciones y colectivos hagan sus propios procesos de documentación. Mantener viva la memoria histórica colectiva es una forma de resistencia importante ante el despojo de la identidad.
E) Movimientos sociales
El trabajo a impulsar para fortalecer los movimientos sociales atraviesa varias de las líneas estratégicas ya mencionadas. A continuación hay algunos aspectos específicos a considerar:
Fortalecer la autocrítica / auto-observación desde una perspectiva constructiva
  • La autocrítica debe ser una herramienta transformadora. A veces somos excesivamente críticos/as; otras, complacientes. Buscar un equilibrio que impulse el aprendizaje colectivo.
  • Proponemos sustituir la “autocrítica” por la “auto-observación”, como un ejercicio de reflexión continua y menos castigadora.
  • Las organizaciones deben generar capacidades internas para aceptar la crítica externa, y contar con métodos e instrumentos para el análisis.
  • Las “encerronas” facilitadas desde una mirada externa y con pausas programadas pueden ser prácticas útiles para la revisión interna. No deben ser vistas como un requisito a cumplir, sino como parte de una cultura organizacional viva.
  • Es clave recuperar la memoria histórica de cada organización y establecer espacios de escucha que permitan vernos personal y colectivamente.
  • Las estrategias deben ser holísticas: no se deben segmentar las problemáticas, sino abordarlas desde una visión integral.
Recuperar la visión estratégica y unificada
  • Muchas organizaciones carecen de metas claras y compartidas. Es fundamental establecer planes a largo y corto plazo, con objetivos realistas y medibles.
  • Se requiere una revisión genuina de cómo se ejerce el poder dentro de nuestras estructuras y hacia qué fines se dirige la acción colectiva.
  • La renovación de liderazgos no debe responder sólo al desgaste; debe ser una decisión política orientada a la sostenibilidad del proyecto organizativo.
  • La transformación de los esquemas de poder verticales por lógicas circulares permite la rotación de liderazgos y la participación intergeneracional. Es importante evitar que los liderazgos se personalicen o se eternicen, apostando por estructuras más horizontales, flexibles y colectivas.
Impulsar la intergeneracionalidad como práctica política
  • La falta de mecanismos de intergeneracionalidad debilita los movimientos. Se necesitan estrategias e instrumentos para facilitar el tránsito entre generaciones.
  • La sanación colectiva y el cuidado deben ser parte del proceso político, creando espacios para compartir sentimientos, vivencias y dolores históricos.
  • Hay que reflexionar sobre la disponibilidad real de quienes podrían asumir nuevos liderazgos, sin imponer cargas desmedidas.
  • Se debe asumir con responsabilidad el legado de quienes nos antecedieron, reconociendo el valor del relevo pedagógico.
Cuestionar la reproducción de desigualdades sistémicas
  • A menudo, las organizaciones reproducen internamente las desigualdades que critican hacia afuera: la concentración del poder, la exclusión de jóvenes, la inequidad de género, etc.
  • Al llegar al poder, algunas luchas se abandonan o se diluyen. Es fundamental no perder el horizonte político ni las causas fundacionales que dieron origen a los movimientos.
  • Es importante repensar las estructuras organizativas para que no imiten modelos jerárquicos, sino que se adapten a nuevas formas de construcción colectiva.
Reflexionar sobre la dependencia de la cooperación
  • Es necesario hacer un análisis crítico sobre el impacto de la cooperación y la oenegización de los movimientos sociales.
  • El apoyo externo no debe sustituir la autonomía de los procesos organizativos.
  • La cooperación debe estar al servicio de los procesos, no definirlos ni condicionarlos. Los movimientos deben tener claridad sobre sus propios fines y estructuras.
  • El costo de apostar por procesos circulares y más democráticos es alto: requiere más tiempo, recursos y compromiso, pero es fundamental para construir democracias sólidas desde abajo.
F) medio ambiente
Dado que los autoritarismos frecuentemente son aliados del capital extractivista, la defensa de las democracias está entrelazada con la lucha por nuestro planeta. Algunas estrategias son:
  • Cambiar el modelo de producción agrícola extractivista. Los sistemas extractivos sólo benefician a las élites. Tenemos que aniquilar los monocultivos y agronegocios; apostarle a modelos no extractivistas y a sistemas de economía indígena; apoyar la producción diversa y a pequeña escala; difundir prácticas existentes por la autonomía alimentaria; y promover la agroecología para producir no sólo alimentos propios, sino incluso para la comercialización.
  • Defender el territorio para evitar el desplazamiento forzado. Hay que asegurar los territorios de los pueblos indígenas, visibilizando las prácticas comunitarias por la defensa del territorio y por la lucha contra sistemas extractivistas.
  • Promover el diálogo de saberes y aprendizajes de los pueblos acerca de la lucha contra diferentes industrias extractivas como la minería, la soya, la palma aceitera, etc. Esto se puede hacer a través de mecanismos de democracia deliberativa para la identificación de alternativas y estrategias.
  • Investigar los impactos del extractivismo en el medio ambiente, especialmente el uso de agua y energía. Esto puede ayudar a las y los defensores del territorio para formular estrategias, y los datos pueden servir para comunicar el impacto ambiental de estas industrias.
  • Reflexionar sobre nuestras propias prácticas de consumo. En lo cotidiano consumimos productos emblemáticos del sistema de producción capitalista. En nuestras luchas contra las grandes empresas, debemos cuestionar la coherencia entre lo que defendemos y lo que consumimos.
  • Responsabilizar a las grandes corporaciones por la contaminación. La narrativa hegemónica pinta al ser humano común y corriente como responsable de la contaminación, sin cuestionar a las grandes empresas y sistemas de consumo en los que estamos inmersos. Hay que pelear por legislación que exija a las compañías responsabilidad sobre su producción y sus desechos.
Día 3: Líneas de acción
CONVERSATORIO 5 - Perspectivas y Reflexiones a futuro
Myriam Méndez Montalvo
Lidera la plataforma “Valiente es Dialogar”, se enfocó en las posibilidades que presentan los procesos de diálogo entre opuestos y diversos para abordar conflictos. Si bien éstos son inherentes a cada sociedad, muchas veces son mediados con violencia, ya sea física, simbólica (prejuicios y estigmatizaciones) o estructural (negación de derechos, desigualdad y ausencia de oportunidades). La violencia conlleva a sistemas binarios (ellas/os contra nosotras/os), al miedo, la rabia, la venganza, la desconfianza, la polarización, la radicalización y el aislamiento de grupos que sólo oyen sus propias voces.
Tender estos puentes conlleva crear confianza y reconocerse como parte de un mundo común; además, ir más allá de lo coyuntural (que no deja construir propósitos comunes) y trazar estrategias a largo plazo. Si la democracia implica convivir entre diferentes, el diálogo permite hacer aquello que las instituciones de representación y participación no han logrado. Cuando una persona decide escuchar y no atacar, reconocer antes que excluir, está ensanchando un poco más el espacio común; y aunque parezca un paso pequeño, es el principio de toda transformación.
Bosque David Iglesias
Miembro fundador de Lab Incide, abordó el tema de los diálogos intergeneracionales como herramienta para superar el trauma colectivo en tiempos de seducción fascista. Ante el avance del fascismo perdemos la memoria sana, olvidando que hemos superado otros momentos de amenaza y que somos herederos/as de luchas históricas. Ante esto, hay que recuperar la historia de nuestras resistencias y establecer procesos de diálogo intergeneracional.
Las generaciones anteriores y los pueblos indígenas, nos pueden enseñar cómo han caminado y sostenido la comunidad frente a momentos traumáticos. Por lo tanto, Lab Incide está haciendo un esfuerzo por traducir las enseñanzas de nuestros grandes referentes de pensamiento a las claves y códigos en los que las nuevas generaciones están haciendo preguntas. Lo está haciendo por medio de escuelas de pedagogía política virtuales y encuentros de exploración intergeneracional para que jóvenes tengan la oportunidad de hablar con referentes de las resistencias latinoamericanas. En estos tiempos de golpes de espectro completo, tenemos a veces que bajar nuestras resistencias, nuestros prejuicios, nuestras máscaras y acercarnos con generosidad, con humildad, con corazón abierto a las experiencias de otra generación.
DISCUSIÓN FINAL EN GRUPOS: Elaboración de rutas de acción
Se partió de un ejercicio individual en torno a tres preguntas generadoras. Con esto como insumo, se deliberó en tres grandes grupos, llegando a consensos y priorizando propuestas. Los resultados de cada una de las preguntas fueron las siguientes:
A) ¿Qué me llevo de este encuentro?
  • Esperanza
  • Ver que hay personas comprometidas y valientes que mantienen viva la lucha y el deseo de cambio, sin perder la alegría ni la digna rabia que nos impulsa.
  • Saber que en distintos países y territorios hay quienes comparten nuestros retos y sueños nos motiva a seguir adelante.
  • Reconocimos el valor de lo que ya estamos haciendo y reafirmamos que nuestras acciones, por pequeñas que sean, tienen sentido y pueden generar transformaciones.
  • La certeza de que juntos/as, desde nuestras propias realidades, podemos avanzar en la misma dirección.
  • Aprendizajes
  • Llevamos información, experiencias de otros lugares, historias de personas que, al igual que nosotros/as, se organizan por un mundo libre de violencia y persecución. Conocimos estrategias de resistencia en otros territorios y perspectivas distintas para el análisis político.
  • Renovamos nuestro espíritu de lucha colectiva, nos inspiran las experiencias organizativas que han puesto en el centro la defensa de la vida y la unidad de los pueblos. Se ha despertado mucha curiosidad por el otro, por la otra, sobre sus experiencias, estrategias locales y formas organizativas. Es importante continuar trabajando por la unión de fuerzas progresistas para que la vida y las diversas democracias sigan siendo posibles.
  • Estos aprendizajes pueden tener un impacto mayor si los compartimos con nuestras organizaciones, articulaciones de pueblos indígenas, movimientos sociales y comunidades.
  • Contactos
  • La oportunidad de reconectar con activistas y organizaciones que ya conocíamos, o bien, comenzar nuevas relaciones que pueden abrir camino a futuros procesos y colaboraciones.
  • El reto ahora consiste en continuar la comunicación, el intercambio de ideas y experiencias, conocer otros proyectos y procesos, construir relaciones de amistad y empatía.
  • Vemos el valor de aprovechar estas conexiones para crear alianzas fuertes y tener la oportunidad de hacer denuncias a nivel internacional cuando sea necesario.
  • Reflexiones
  • Los espacios para imaginar, reflexionar, dialogar, profundizar en los análisis y construir estrategias son importantes para la reconstrucción de nuestras sociedades y fuerzas políticas.
  • La reflexión colectiva debe diseñarse con metodologías que faciliten el intercambio, innovadoras y fáciles de replicar en distintos contextos.
  • Es importante la construcción de espacios de diálogo, escuelas de formación política para el despertar de liderazgos jóvenes.
  • Espacios como este sirven para llenarnos de energía, conectar con nuestras raíces a nivel individual, colectivo y ancestral. El amor a la vida, a la comunidad, a nuestras familias y nuestros países es vital para las luchas.
  • El intercambio entre el norte y el sur del continente, nos hace sentir acompañados y resistir los ataques.
B) ¿Cómo accionar en defensa de las democracias en cada uno de nuestros espacios?
movilización
  • La movilización es muy importante para defender la democracia, porque desde allí generamos unidad, alzamos la voz y visibilizamos los peligros que afrontan las democracias.
  • Salir a las calles es construir resistencia, ayuda a construir una organización más grande y expandir nuestro mensaje.
  • Nos movilizaremos en torno a la transparencia, la rendición de cuentas en la democracia, el control del poder político y la lucha contra la corrupción.
  • Los pueblos originarios plantean la movilización desde los ámbitos de comunicación, incidencia política, estrategia legal, formación política, y alianzas entre las comunidades indígenas. Resalta la necesidad de formar comunicadores/as y generar redes y articulaciones para el reconocimiento de las propias formas de gobierno, que también son democráticas.
comunicación
  • Impulsaremos narrativas regionales que enfrenten los discursos de la ultraderecha, manteniendo un diálogo abierto entre países, medios de comunicación y distintos sectores. Se puede imaginar como círculos concéntricos que se expanden en espiral, sumando más y más personas que cuestionen el sistema. Esto debe hacerse desde los idiomas propios para llegar directamente a las comunidades, usando medios digitales para mantenernos conectados, y pensando en formas innovadoras de compartir la información por los medios alternativos para abrir espacios de diálogo y debate sobre las democracias.
  • Amplificaremos los saberes de los pueblos para defender nuestros territorios y poner en marcha acciones de comunicación que contrarresten las políticas de miedo y la persecución política. Desarrollaremos estrategias de comunicación política que refuercen los valores que nos unen y combatan los discursos autoritarios.
  • Retomaremos un periodismo ético, crítico y político, desmintiendo a las grandes redes de manipulación para que la población tenga información más confiable.
  • Propondremos proyectos como la creación de una ley de periodistas comunitarios y la implementación de observatorios de políticas públicas a nivel regional o latinoamericano.
alianzas
  • Hay que fortalecer alianzas y solidaridades tanto a nivel nacional como internacional, conectando especialmente a comunidades indígenas del norte y del sur, generando vínculos con quienes viven a ambos lados de la frontera. Es necesario cuidar y apoyar los liderazgos, impulsando la creación de una alianza multinacional con una agenda común.
  • Construiremos alianzas ciudadanas en defensa de la democracia, donde tengan espacio quienes luchan por el medio ambiente, la seguridad, la justicia y mejores acuerdos comerciales. A su vez, plantearemos alternativas económicas por medio de organización de cooperativas que ayuden a mantenernos firmes en las convicciones.
  • Mantendremos alianzas y coordinaciones que se han generado en el encuentro, fortaleciendo lo organizativo desde diversas perspectivas.
formación y diálogos
  • Promoveremos la construcción de una agenda pedagógica común que prepare a las personas para la lucha cotidiana, con base en la solidaridad entre pueblos, el intercambio intergeneracional, su dignidad y diversidad.
  • Los espacios de formación y diálogos deben incentivar nuevos liderazgos democráticos y transformadores, que llamen a la unidad y que tengan capacidad de convocatoria.
  • Es vital estar en la calle, involucrarnos en el trabajo de la educación popular, ser visibles, transmitir información, análisis, experiencias, cultura, sentidos de autonomía, conocimientos, interpretaciones del Estado y de lo público.
C) ¿Cómo continuar el intercambio, análisis, inspiración y acción conjunta?
  • Crear y difundir un directorio de contactos de quienes asistieron al evento.
  • Elaborar y compartir la sistematización del encuentro para:
  • Replicar la información y realizar estas discusiones a lo interno de nuestras organizaciones.
  • Usarla como insumo para la construcción de un plan estratégico que podría tener elementos como la comunicación, la formación política y la promoción de prácticas democráticas.
  • Pensar en la construcción de una plataforma para compartir lo abordado en procesos de diálogo y análisis de seguimiento, socializando los insumos generados desde los distintos territorios.
  • Coordinar acciones en los países representados en este encuentro por medio de las siguientes acciones:
  • Mantener el chat del evento y buscar alternativas más seguras.
  • Pensar en crear una red de comunicación entre las y los participantes del encuentro, para compartir sobre nuestro trabajo y construir juntos una coalición multinacional fuerte y unida.
  • Crear una agencia de prensa que ayude a posicionar la agenda de los movimientos sociales, para que sus voces y luchas tengan más visibilidad.
  • Hacer un mapeo de medios alternativos donde las organizaciones pueden informarse, fortalecer el intercambio entre distintos actores sociales, ampliar el alcance de nuestras causas y construir una red informativa diversa y cercana a los pueblos.
  • Promover espacios para el intercambio de ideas, la reflexión y acción colectiva. Seguir dialogando sobre el tipo de democracia que queremos nos dará mayor claridad para definir nuestras acciones. Debemos explorar metodologías y adaptarlas hacia un modelo de participación que permita generar mayor movilización.
  • Generar y compartir un boletín informativo con cada organización y movimiento que participó en el encuentro, fortaleciendo las redes a lo interno de cada país, y produciendo materiales multimedia de creación colectiva para un archivo histórico de movimientos y organizaciones.
  • Reorganizar nuestra defensa a la vida y construir una red operativa para la protección de nuestros derechos. Se puede generar una red de alerta internacional de amenazas en contra de activistas, periodistas y defensores de derechos humanos.
  • Que Global Exchange y FOCO sigan vinculados a las propuestas de seguimiento que puedan definirse alrededor de temas específicos y la formación de grupos de trabajo para profundizar en cada uno de ellos. Así, podremos avanzar con más enfoque y resultados.
metodología
Para acceder a la propuesta metodológica para los talleres de seguimiento al Encuentro en tu propio espacio u organización, puedes hacer click en este enlace:
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